Retro post CLXXXIX
29 ago
Chistecillo del día

Era un pobre diablo al que le faltaban las piernas, un brazo y estaba tuerto, vivía de milagro de las limosnas que pedía afuera de una iglesia.
Tristemente se transportaba a su lugar de “trabajo”, en un desvencijado carrito de baleros con ayuda del único y famélico brazo que le quedaba.
Un domingo como siempre estaba a la entrada de la iglesia cuando ve pasar una muchacha de muy buen ver y este hombre soltó sin tapujos;
-”Mamacita, pero que buena estás”, a lo que la pudorosa mujer le dice;
-”Viejo cochino, no ande diciendo esas cosas, lo va a castigar Dios”, y entonces el limosnero de le dice a la mujer;
-”A chingao, pues me irá a quitar el carrito”.
JAJAJAJA, no entendí.
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